Gastronomía típica. Calçots

marzo 18, 2015
Gastronomía típica. Comiendo calçots

Ya tenía ganas de disfrutar de un sábado de gastronomía típica de la buena. Los calçots en Cataluña son como un ritual, la época de las calçotadas deberían denominarla como una época de culto en la cultura catalana. Y no les falta razón, porque unos calçots bien asados en la llama y con su salsa romesco bien elaborada, son un manjar que todos deberíamos disfrutar. El calçot se asemeja a una cebolleta y la forma de preparación es similar a la de los ajos asados tradicionales de La Rioja baja (especialmente de Arnedo).

La diferencia que yo encuentro en la preparación, y que me corrijan los expertos, es que el calçot se asa en una parrilla en contacto con la llama y el ajo y cebolla asada de La Rioja se asa cubriéndolos con brasas. Ambos son productos de la gastronomía típica y ambos están buenísimos, así que en plena temporada, nos marcamos una parrillada de calçots o lo que es lo mismo una calçotada!

Gastronomía típica. Comiendo calçots

Gastronomía típica. Comiendo calçots

Gastronomía típica. Comiendo calçots

Para el que no haya tenido el gusto de probar un calçot, tiene un sabor dulce que combina a la perfección con la salsa elaborada básicamente con tomates, almendras, ñora, aceite y ajo. Toda la vida he comido cebollas y ajos frescos asados sin ningún tipo de salsa, pero un día descubrimos esta salsa tan especial y ahora los calçots siempre van acompañados con la salsa romesco, como manda la tradición catalana.

Y es esta la mejor época para comer este tipo de alimentos, porque estamos en temporada, y porque los podemos disfrutar al aire libre, que ya se asoma la ansiada primavera.

A nosotros nos salió un día genial, idílico, así que como mandan los cánones, colocamos nuestros calçots previamente envueltos en papel de periódico para mantener su calorcito y de pie alrededor de la mesa compartimos este manjar. Sin duda la compañía ensalza todo tipo de gastronomía, y además comiendo calçots te echas unas buenas risas, intentando no derramar la salsa romesco encima de ti, o del vecino de al lado, porque está claro que la mesa queda inhabilitada para proseguir la comida, y nosotros fuimos osados y nos atrevimos sin babero, que es como se protegen en los restaurantes catalanes. Un buen Porrón de vino no puede faltar, una vez adherida la práctica suficiente para pelar con habilidad un calçot tras otro. Y sin darnos cuenta estos resulta que se han evaporado, y eso que han tocado a unos cuantos por cabeza…

Gastronomía típica. Comiendo calçots

Una vez devorados los calçots y aprovechando las brasas de los sarmientos hemos asado la correspondiente parrillada que suele acompañar este ritual de las “calçotades”. Nosotros hemos improvisado pero generalmente dentro de la gastronomía típica de Cataluña, se acompañan con cordero y butifarra, patatas “al caliu” y salsa “all i oli”, rematando el menú con una buena crema catalana.

Esta tradición que nos hemos traido sin duda habrá que repetir año tras año por estas fechas, porque los buenos placeres de la vida hay que alimentarlos.

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